No existe un análisis único que permita saber si la persona se está alimentando adecuadamente, no obstante, el mejor instrumento que dispone para saber si lo que come es adecuado es la educación nutricional.
Todas las comidas son esenciales, la mayoría de las personas pueden hacer entre 3 y 5 comidas al día, por supuesto controlando el tamaño de las porciones y la calidad de los alimentos.
A nivel mundial, explica la doctora Rosa Elena Mora Rivas, endocrinóloga pediátrica, se maneja la Pirámide Alimenticia, donde se representa de manera gráfica la proporción correcta de los diferentes grupos mencionados, por supuesto que esto varía dependiendo de variables como edad, género, actividad física, y presencia de enfermedades o no.
En los últimos años, dado que la pirámide puede ser difícil de interpretar, se ha propuesto otra representación gráfica que se denomina “El Plato del Buen Comer”. En donde se aprecia un plato de tamaño mediano: la mitad del mismo debería contener vegetales sin almidón; un cuarto del plato panes, almidones o granos enteros; y el otro cuarto proteínas magras (carne magra, pollo sin piel o pescado). Además de un vaso de lácteo descremado y una porción de frutas, dice la doctora también especialista en puericultura del Instituto Médico La Floresta en Caracas, Venezuela.
Siempre es bueno que la persona se realice una evaluación más específica con un profesional del área de la nutrición que haga una estimación de sus necesidades y personalice estas recomendaciones, particularmente si el paciente tiene sobrepeso, diabetes,enfermedades cardiovasculares, entre otras situaciones médicas.

¿Qué comida es mejor preparar y qué comprar?
La doctora nos menciona que lo ideal es hacer una compra que incluya cantidades adecuadas de vegetales, frutas, granos enteros, cereales integrales o enteros, proteínas magras, es decir, cortes de carne con menor contenido de grasa, pollo sin piel o pescado, grasas de buena calidad (de origen vegetal, no mezclados, evitar aceites derivados de coco o palma por ejemplo) y cantidades pequeñas de alimentos ya procesados o pre-cocidos, alimentos que contengan azúcares refinados o con altos contenidos de grasas saturadas. Preparar los alimentos en casa permite controlar el balance que mencionamos antes.











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